martes, 30 de agosto de 2016

La meta secreta de los Rosacruces. Jean-Pierre Bayard




Y ya la famosa fraternidad de los Rosa-Cruces declara que por todo el universo circulan vaticinios delirantes. En efecto, tan pronto como ha aparecido ese fantasma (aun cuando Fama y Confessio prueben que se trata de una mera broma urdida por mentes ociosas), inmediatamente ha producido una esperanza de reforma universal, y ha provocado cosas en parte rídiculas y absurdas, en parte increíbles. De esa manera, hombres probos y honestos de diversos países se han expuesto al escarnio y la burla por haber comunicado su amplio patrocinio, o por estimar que hubieran podido presentarse ante estos hermanos...a través del Espejo de Salomón o por algún otro medio secreto. (Christoph von Besold)
 




 Es probable que la mayoría de los supuestos rosacruces, comúnmente denominados así, sólo hayan sido en realidad Rosacrucianos...Puede decirse, incluso, que no lo eran en absoluto, por el mero hecho de formar parte de esas sociedades, lo cual puede parecer paradójico y a primera vista contradictorio, pero sin embargo es perfectamente comprensible...(René Guénon)




 Un día, mientras contaba que había conocido ha Poncio Pilatos en Jerusalén, describía minuciosamente la casa del gobernador, así como los platos que había en su mesa una noche en que había cenado allí. El cardenal Rohan, convencido de que eran puras invenciones, se dirigió al camarero del conde de Saint-Germain, que era un anciano de cabellos blancos y aspecto honesto, y le dijo: "Amigo mío, me cuesta creer lo que dice vuestro amo. Admito que sea ventrílocuo, tampoco pondré en duda que es capad de fabricar oro, pero que tenga dos mil años y haya visto a Poncio Pilatos ya me parece demasiado. ¿Usted estaba presente? "Oh no, monseñor", respondió ingenuamente el camarero, "no soy tan viejo. Sólo llevo cuatrocientos años al servicio del señor conde." (Collin de Plancy, Dictionnaire infernal,París,Mellier,1844)



 

 Se formó, en medio de las más densas tinieblas, una sociedad de seres nuevos que se reconocen sin haberse visto antes, se entienden sin haberse expresado, se ayudan sin ser amigos...Esa sociedad toma del régimen jesuita la obediencia ciega, de la francmasonería las pruevas y las ceremonias exteriores, de los templarios, las evocaciones subterráneas y la audacia inaudita. ¿A caso el Conde de Saint-Germain hizo otra cosa que imitar a Guillaume Postel, que tenía la manía de fingirse más viejo de lo que era? (Marquis de Luchet, París, 1789)
 

 

 Para nuestras Ceremonias y Ritos tenemos dos largas y bellas galerías, en el templo de los Rosa-Cruces. En una de ellas colocamos modelos y muestras de todo tipo de inventos extraordinarios y geniales, en la otra colocamos las Efigies de los principales Inventores. (John Heydon,London,1662)
 



  
  Entre 1614 y 1620 Europa se apasionó por un personaje mítico, fundador de la enigmática Fraternidad de la Rosacruz, el cual maravilló, inquietó y suscitó los comentarios más contradictorios. Durante este período de seis años, aparecieron más de cuatrocientos panfletos y hojas aclaratorias. Los Manifiestos de esta sociedad, que no citan a sus responsables, son recopilados y traducidos, y circulan por los Estados Europeos. Se habla de Cristián Rosa-Cruz, o Christian Rosencreutz, nacido en 1378 y muerto en 1484, cuya sepultura no fue descubierta hasta ciento veinte años después de su muerte, tal como él mismo había anunciado.




 ¿Cuál es la doctrina Rosacruz? ¿Qué tradición iniciática recoge? ¿Quiénes fueron los Rosacruces? ¿Qué ha quedado de la Orden en nuestros días?. Historia, doctrina, tradición y valor iniciático...

miércoles, 24 de agosto de 2016

Terror en el laboratorio



Los tres pecados

Llega un momento en que es necesario abandonar las ropas usadas que ya tienen la forma de nuestro cuerpo y olvidar los caminos que nos llevan siempre a los mismos lugares. Es el momento de la travesía. Y, si no osamos emprenderla, nos habremos quedado para siempre al margen de nosotros mismos. Fernando Pessoa
 


La novia de Frankenstein, 1935

De Frankenstein al doctor Moreau

Han pasado doscientos años desde el lúgubre verano que Lord Byron, John Polidori, Percy y Mary Shelley compartieron en Villa Diodati, decidieron compartir historias terroríficas al calor del fuego. Ninguna ha dejado la huella de Frankenstein o el moderno Prometeo, un mito a orillas del lago Lemán.


 
¿Te pedí, por ventura, creador,
que transformaras en hombre
este barro del que vengo?

¿Te imploré alguna vez que
me sacaras de la oscuridad?

John Milton. El Paraiso Perdido 


La traslación al cine de los monstruos míticos del siglo XIX tuvo un impacto sin precedentes en el imaginario colectivo. Probablemente, debemos buscar su cénit en la criatura icónica de Frankenstein de las películas de la Universal. Una de las manifestaciones más creativas de este amor por los monstruos ha sido el coleccionismo de figuras, que conoció una explosión en los años sesenta con la aparición de las fabricadas por la marca Aurora.



No es extraño que la obra de E.T.A. Hoffmann terminara convirtiéndose en una ópera, pues estaba muy influida por el mundo musical que tan bien conocía. LosCuentos de Hoffmann (1881) fue la obra póstuma de Jacques Offenbach, y enlazaba varios relatos del autor alemán protagonizados por él mismo. Así, en el primer acto Olympia es el propio Hoffmann quien se enamora de la autómata.










 













martes, 16 de agosto de 2016

Poesía clásica china


Puente de Segovia y río Manzanares. Madrid


"El tiempo es como el dinero; no lo perdamos, y tendremos suficiente"





Brilla el rocío

Cristalizadas hierbas del rocío.
Al fin se ha puesto el sol.
Llenad, llenad las ánforas de jade:
La noche acaba de llegar.

El rocío brilla toda la noche
sobre las hierbas y el trébol.
Mas, ¡qué pronto se secará el rocío!
¡Que pronto morirá la noche!

                                                                       Período de Shi Jing
                                                                                           (siglo XI - siglo VI a.C)   

 


La goma y la laca

Un viajero viene de lejos
y me trae un rollo de gasa,
enviada por mi amado.
Pese a mil leguas de distancia,
mantiene invariable su corazón.
La gasa tiene una pareja de tórtolos.
Con ella hago un "Edredon de Felicidad Compartida",
que me cubrirá y me lo recordará a cada instante.
Los ribetes, muy bien bordados, nunca se deshilan.

Cuando la goma se une con la laca,
¿quién podrá separar una de la otra?


 



Luna esplendorosa

Luna esplendorosa.
Ilumina las cortinas ante mi lecho.
Triste, no puedo conciliar el sueño.
Me levanto y me paseo por la alcoba.
Aunque dicen que es feliz la senda del viajero,
prefiero verlo de regreso pronto.
Salgo a la puerta, sola, melancólica.
¿A quien voy a confiar mis tristezas?
Dirijo a la lejanía una última mirada
y vuelvo a mi aposento.
Las lágrimas mojan mi blusa y mi falda.








Título: Poesía clásica china
Edición: Guojian Chen

Traducción: Guojian Chen
Ediciones Cátedra (Grupo Anaya, S.A) 2001

Colección: Letras Universales nº 316
Nº de páginas: 375 







Papayos
Me das unos papayos,
y yo te obsequio un jade.
No es un trueque de regalos,
sino expresión de amistad.
Me das unos melocotones,
y yo te obsequio un jade.
No es un trueque de regalos,
sino expresión de cariño.
Me das unas ciruelas,
y yo te obsequio un jade.
No es un trueque de regalos,
sino expresión de amor eterno.
 


 

La poesía China es una de las más antiguas del mundo. Hay constancia de coplas y poemas escritos, atribuidos a autores del siglo XVIII a.C. La producción poética es además muy copiosa y sus poetas numerosísimos.