jueves, 30 de junio de 2016

Caravaggio y los pintores del norte



La larga sombra de Caravaggio

Dos exposiciones, una en El Palacio Real y otra en el Museo Thyssen-Bornemisza, coinciden en Madrid para subrayar la influencia del pintor en los diversos territorios, del sur al norte de Europa, donde la impronta caravaggesca tuvo mayor influencia.

Imposible de clasificar, el rebelde Michelangelo Merisi revolucionó la pintura italiana del Seicento. A pesar de su violenta vida, su genio hizo el milagro de que no le faltaran clientes. Desde las colecciones de sus protectores, sus obras iradiaron estilo y marcaron profundamente el barroco en Europa.
 











Michelangelo Merisi da Caravaggio (Milán, 1571-Porto Ercole, 1610) realizó una obra muy variada que ejerció con enorme influencia sobre el arte del siglo XVII. La observación realista, un intenso dramatismo y un potente claroscuro son las principales razones del éxito de su pintura y de su fama como artista.




















En los Países Bajos, el pintor y escritor Karel van Mander reconoció ya en 1603 la originalidad del lombardo. En un apéndice de su Libro de la pintura (1604) hablaba de las "cosas maravillosas" que estaba haciendo Caravaggio en Roma, y elogiaba su destreza para "situarse ante la vida y ajustarse a la naturaleza en todos sus colores". Era a su juicio un ejemplo "que deberían seguir nuestros jóvenes pintores", y así lo hicieron en efecto. De los artistas que incorporaron a su obra elementos del estilo de Caravaggio, muchos procedían de los Países Bajos, Alemania y Francia.









Esta exposición pone claramente de manifiesto la huella que dejó Caravaggio en los pintores del norte de Europa: se puede comprobar en ella la extraordinaria versatilidad del maestro italiano y la rica diversidad de respuestas que provocó su obra pictórica. Una auténtica pasión por la pintura y la ambición de ser a su vez innovadores movieron a todos los aritstas aquí representados. Entre 1600 y 1630 hubo un animado diálogo artístico que tuvo por fruto brillantes resultados. La exposición se detiene también en el papel de estímulo que desempeñaron los comitentes y coleccionistas.
 

Caravaggio. Los músicos, 1595. Metropolitan Museum of Art.

Ecos en Flandes y Holanda
Una de las grandes paradojas del gran pintor de Bérgamo es que, a pesar de no crear escuela, alcanzó fama suficiente para que, a su estela, viajaran a la península itálica pintores de Francia y más al norte. En Roma, sus seguidores formaron grupos que bebieron de su estilo y lo difundieron a su regreso a casa, donde proseguirían carreras distintas pero reconocibles por su impronta Un magnífico ejemplo decomo las corrientes estéticas en el continente estaban mucho más vinculadas entre sí en el siglo XVII de loque tendemosa pensar.
 
Caravaggio en Roma
Caravaggio se fue abriendo camino poco a poco en el mundo artístico romano. Muchacho pelando fruta y el ya algo provocador Muchacho mordido por un lagarto son obras tempranas, pintadas ambas para el mercado del arte.


Caravaggio. Muchacho mordido por un lagrato


Caravaggio. Muchacho pelando fruta, 1592

Hacia 1594 - 1596 acometió composiciones más ambiciosas, como La buenaventura. La llamativa novedad del tema, extraído de las calles de Roma, desencadenó un torrente de escenas de género similares. El cuadro interesó a destacados coleccionistas, como el cardenal Del Monte, quien en 1596 - 1597 tomó a Caravaggio bajo su protección.
Dos de las obras que pintó expresamente para este su primer mecenas romano pueden verse en la exposición: Los músicos y Santa Catalina de Alejandría, que son muy distintas en la paleta y en el empleo del claroscuro. A lo largo de toda su carrera, su evolución técnica fue extraordinariamente rápida.
Tras el éxito de los cuadros que pintó para la capilla Contarelli, en la iglesia de San Luis de los Franceses (199 - 1600), Caravaggio se convirtió en el artista más solicitado de Roma. Hacia 1602 - 1604, la posesión de San Juan Bautistaen el desierto y El sacrificio de Isaac era motivo de orgullo para dos de sus clientes.
Hacia 1605 su estilo se hizo menos pulcro: en San Francisco en meditación la factura es más suelta, y más apagada la paleta. Con la penitencia y la meditación como motivos principales, se piensa que esta obra tiene algo de autobiográfica, pues lapintó poco después de la reyerta en la que mató a Ranuccio Tomassoni.


Caravaggio. San Francisco en meditación, 1605

Artistas y amantes del arte:
quadri da stanza y quadri di altare 
Cultivados mecenas y coleccionistas ayudaron en sus carreras artísticas a los pintores extranjeros que vivían en Roma. Destacan entre ellos Benedetto y Vincenzo Giustiniani, que reunieron una amplísima colección de antigüedades, poseyeron 15 cuadros de Caravaggio y tomaron a su servicio a varios pintores del norte, como Gerard van Honthorst y Nicolas Régnier. Vincenzo seleccionaba con ojo experto las obras de arte que encargaba y coleccionaba. Y animaba a los pintores a que fueran fieles a sus respectivos estilos personales. El cautivador Autorretrato ante el cababallete de Régnier es un singular homenaje a su mecenas.


Caravaggio. El martirio de santa Úrsula, 1610.

Nápoles y el sur de Italia:
el ´ultimo Caravaggio y sus seguidores
Tras huir de Roma en 1606, Caravaggio halló la protección que buscaba en el sur de italia. Allí sededicó a abrir nuevos caminos, modificando la sensibilidad  de su pintura anterior: sus cuadros se hicieron más sombríos, pero no por ello menos atractivos. El martirio de santa Úrsula pertenece a sus últimos años. La dramática escena incluye un autorretrato del artista, quien observa el martirio totalmente fascinado.
En Nápoles, las "extraordinarias sombras" de Caravaggio produgeron asombro entre sus colegas. Muy próximo a él estaba el flamenco Louis Finson, que copió algunas de sus obras (La Magdalena en éxtasis) y contribuyó a propagar su lenguaje pictórico. Su singular alegoría de los cuatro elementos refleja claramente ese nuevo espíritu.
La Italia meridional acogió también al último pintor que difundió el dramático naturalismo de Caravaggio. Matthias Stom, quien abrió taller en Nápoles en o hacia 1635. Su técnica se caracteriza por una pincelada fluida y una rica paleta. Stom setrasladó a Sicilia en 1639. En su casi cinematográfica Flagelación de Cristo resuenan los últimos ecos del estilo caravaggesco.
 




lunes, 27 de junio de 2016

La princesa de Cléves. Madame de La Fayette (1634-1693)




La princesa de Cléves esuna de esas obras que suelen calificarse de pequeñas joyas, por la riqueza de tonalidades que sus múltiples facetas reflejan, dentro de sus reducidas dimensiones, y la coherenciay armonía de sus formas. A su fama han contribuido tanto sus méritos estrictamente literarios (su estilo, su estructura), como los temas por ellos configurados, es decir, la problemática amorosa, moral, histórica y filosófica involucradas en su trama. Pasa también por ser la primera novela francesa moderna, así como por inaugurar toda una línea de la misma que tan buenos frutos había de dar en épocas más próximas a nosotros: la novela de análisis psicológico.

De la mano de una bella historia de amor, se suscita la cuestión mucho más profunda de los movimientos internos del alma, de su independencia de la voluntad. A través de la protagonista, se analiza la íntima naturaleza y condición del individuo, asediada por unos condicionamientos externos, por una coyuntura social e histórica, por una educación, y por la insoslayable presencia de los demás. Naturaleza y condición humana, influencía del medio, y límites y valor de la educación, están perfectamente imbricados en La princesa de Cléves, y hacen de ella a un tiempo una novela existencial, una novela histórica y una novela de costumbres. Caridad Martínez



Autora: Madame de La Fayette
Título original: La princesse de Cléves

Introducción: Caridad Martínez
Traducción: Ricardo Permanyer

Colección: Clásicos Universales Planeta, nº 60
Editorial Planeta,S.A.

Edición 1983
Nº de Páginas: 153



domingo, 26 de junio de 2016

Almost There. Aleix Plademunt






 Todo viaje, si es verdaderamente un viaje, es iniciático, lo que explica que no se le promocione: porque, de un viaje iniciático, no se vuelve. Se vuelve otro. Algo otro de nosotros vuelve. Alguien que es y no es nosotros.

 El viaje resultadista, en cambio, vive de la promesa contraria: te garantiza que volverás intacto. Tiene que poder garantizarlo. para eso, hará lo que haga falta para evitar que, de donde estés a donde vayas -y durante el tiempo que estés ahí- pueda pasar algo que amenace la integridad de lo que eres.
 
 Por lo que dicho viaje, además, parece sostener la idea de que uno es "algo" antes de salir de casa. Desde esta mentira, el resultadismo se permite eliminar distancias, ir a donde quiera y volver sin rompecabezas metafísicos.Cree que no, pero está atrapado en el mapa. El viaje del Pequod, en cambio, empieza con el descrédito de todo mapa. Es el viaje del  intersticio, de la deriva. Es el viaje insatisfecho del casi, el que explora el espacioque se abre entre el todavía no y el ya no, el que acompaña el mundo en sus transformaciones morosas. No tiene método ni cartografía. Siempre está a punto de empezar y ya siempre ha empezado. Reconocer esto último quizás sea el reto de toda una vida. Borja Bagunyá.
 







sábado, 25 de junio de 2016

Umberto Eco. El Péndulo de Foucault.




Tenemos diversos y curiosos Relojes, y otros que realizan Movimientos Alternativos...Y también tenemos Casas de los Engaños de los Sentidos, donde efectuamos todo tipo de Manipulaciones. Falsas Apariencias, Imposturas e Ilusiones...Estas son, hijo mio, las Riquezas de la Casa de Salomón.
                                                    (Francis Bacon, New Atlantis, ed. Rawley, Londres, 1627,pp. 41-42)
 




El que trata de penetrar en la Rosaleda de los Filósofos sin la clave es como el hombre que pretenda caminar sin los pies.
 (Michael Maier, Atalanta Fugiens, Oppenheim, De Bry, 1618, emblema XXVII)





Tres intelectuales al frente de un negocio editorial se lanzan a una investigación frenética en la que mezclan pasado y presente. El resultado es una ilusión impregnada de realidad acerca de un  misterioso Plan, consistente en una estrategia para una venganza histórica y una fuente de futuro poder de una secta mítica: los Templarios. Este plan representa la ambición suprema perseguida por los genios paranoicos de todos los tiempos: el dominio del mundo. Intuyendo el peligro, ellos mismos se sitúan en el punto de mira de extraños personajes que ambicionan los resultados de los recursos pusetos en marcha por sus mentes. 
 




Fue entonces cuando vi el Péndulo.
La esfera, móvil en el extremo de un largo hilo sujeto de la bóveda del coro, , describía sus amplias oscilaciones con isócrona majestad.
Sabía, aunque cualquiera hubiese podido percibirlo en la mágia de aquella plácida respiración, que el período obedecía a la relación entre la raíz cuadrada de la longitud del hilo y ese número...(Pág. 9)





Afirma que el día antes había visto cómo llevaban a la hoguera a cincuenta y cuatro hermanos de la Orden porque no habían querido confesar los mencionados errores, y que había oído decir que los habían quemado, y que él, no estando seguro de poder resistir en caso de que lo quemaran, confesaría por miedo a la muerte, en presencia de los señores comisarios y de cualquier otra persona, si lo interrogaban, que todos los errores imputados a la Ordeneran ciertos y que él, si se lo pedían, también habría confesado que había matado a Nuestro Señor.
               (Declaraciones de Aimery de Villiers-le-Duc, 13 de mayo de 1310)                                                                
 


                                                    

Erars de Siverey me dijo: "Sire, si cuidáis de que ni yo ni mi heredero recibamos alguna afrenta por esto, iría a pedir ayuda para vos al conde de Anjou, a quien no veo allí en medio del campo." Y yo le dije: "Micer erars, me parece que os haríais un gran honor yendo a pedir ayuda para salvar nuestras vidas, porque vuestra suerte es bien incierta."
(Joinville, Historie de Saint Louis, 46,226)





Así desaparecieron los caballeros del temple con su secreto, en cuya sombra palpitaba una bella esperanza de la ciudad terrena. Pero la abstracción a que estaba ligada su empresa seguía viviendo...y más de una vez, en el curso del tiempo, dejó caer su inspiración en los espíritus capaces de acogerla.
(Victor Emile Michelet, Le secret de la Chevalaire,1930,2)                                                                   





El grial...es un peso tan desmedido que las criaturas que son presa del pecado no poseen el don de moverlo.
(Wolfram von Eschenbach, Parzival, IX, 477)                                                      





Porque yo soy la primera y la última. Yo soy la honrada y la odiada. Yo soy la prostituta y la santa.
(Fragmento de Nag Hammadi 6, 2)
 
    


Autor: Umberto Eco
Título original: Il pendolo di Foucault

Traducción cedida por: Ediciones Orbis, S.A.
Editorial Lumen,S.A. para Círculo de Lectores

Nº de páginas 588

viernes, 24 de junio de 2016

Pierre Gonnord




 El pasado año, el Premio Internacional de Fotografía Ciudad de Alcobendas fue concedido en su cuarta edición al fotógrafo francés Pierre Gonnord (Cholet, 1963), por tal motivo esta primavera se celebra la exposición Pierre Gonnord. Retratista en el Centro de Arte Alcobendas, donde se podrán ver algunas de sus obras.




 Desde el nacimiento de la fotografía, el retrato ha sido una obsesión para los fotógrafos. Mostrar la epidermis, la huella del tiempo como una vida tatuada ha sido y sigue siendo la pasión de Pierre Gonnord. En sus estoicas obras todo lo que aparece existe, retrata figuras sin paisaje, sin artificio, sin otro recurso que el paso del tiempo sobre su piel, el empleo de la luz en busca del volumen da entidad a los rostros y solidez al entorno. 
 Con esta conducta de trabajo Pierre Gonnord se adentra en la historia cotidiana de cada uno de los retratados. Bajo el sustento de idealismos espirituales -no solo religiosos- se ha formado el grueso de la selección de obras expuestas, con una obra videográfica, realizada íntegramente en yacimientos mineros donde la mirada, firme y desnuda de los personajes encarna, de principio a fin, el protagonismo.







 Ante los retratos de Pierre Gonnord, unosiente el enigma de la habilidad acerca de lo humano. En el mismo camino trazado por los retratos psicológicos, identitarios o generacionales realizados por Thomas Struth, Wolfgang Tillmans o Rineke Dijkstra, las obras de Gonnord nos conducen hasta el extremo visible de la condición humana.

 La solemnidad y el respeto al individuo, de la dignidad del minero, del luto gitano, de la jerarquía en el clan y en el grupo, de la memoria y de la supervivencia de la diferencia cultural, de la protección de generaciones y costumbres transmitidas por la palabra al raso. De esta manera, los retratos de Gonnord nos conducen hacia las más altas cotas de la grandeza del ser, del individuo y de su construcción social y cultural.