sábado, 5 de mayo de 2018

Helena Parada Kim. Centro Cultural Coreano.


Centro Cultural Coreano. Paseo de la castellana, 15. Madrid.




Helena Parada Kim. Naranjas y manzanas, 2017.

Galería Han-ul, la galería del centro se encuentra en la planta baja y es un espacio permanente dedicado a la promoción de la cultura coreana, utilizando como herramienta el programa "Han Style", que mediante exposiciones y elementos audiovisuales hace muestra de diversas temáticas en relación a las artes, música y gastronomía coreana entre otras. de igual manera, la sala representa un lugar de encuentro para artistas con Corea como punto en común, organizándose a lo largo del año muestras de todo tipo: pintura, escultura, fotografía, etc.., que abarcan desde el arte más tradicional al más contemporáneo.
 

H. Parada Kim. The Mourner, 2016.


Helena Parada Kim. Son of Toegye, 2015.

(Detalle)

La busqueda de la afirmación de al propia identidad es un elemento subyacente tema central de la obra de Helena Parada Kim. La multicultural crianza de la artista, mitad coreana y mitad española que creció en Alemania, alimenta su inspiración creativa de varias maneras.


Helena Parada Kim. The Return, 2016.

Jesa es una ceremonia de culto a los ancestros de las personas que toman parte en ella, practicada con frecuencia en Corea.
El Jesa es por lo general realizado en el aniversario de la fecha del fallecimiento del ancestro. La mayoría de los católicos, budistas y no creyentes practican ritos ancestrales, aunque los protestantes se abstienen de practicarlos. La prohibición católica sobre los ritos ancestrales fue levantada en 1939, cuando Pío XII formalmente reconoció que estos ritos eran una práctica civil.
 



 Existen diversos tipos de ritos para rendir culto a los ancestros tales como gijesa, charye, seongmyo, myosa.Gijesa es un servicio en memoria que se realiza todos los años el día del aniversario del fallecimiento del ancestro. El gijesa se realiza para ancestros de hasta cinco generaciones de antigüedad en la casa del descendiente más anciano. Los servicios en memoria que se realizan en Chuseok o Día de Año Nuevo son denominados "charye", el 5 de abril y antes de Chuseok, los coreanos visitan las tumbas de sus ancestros y quitan las malezas de las tumbas. Luego ofrecen alimentos, frutas y vino, y finalmente se inclinan frente a las tumbas. Los servicios en memoria que se realizan frente a las tumbas son denominados "seongmyo". Finalmente, el myosa es llevado a cabo en el sitio de la tumba en el mes lunar de octubre en memoria de los ancestros antiguos (cinco o más generaciones).

Los ritos ancestrales se dividen en tres categorias:

Charye ritos del té realizado cuatro veces por año en fechas importantes (Año Nuevo coreano, Chuseok).

Gije, (también denominado gijesa) -ritos del hogar que se realizan la noche anterior o la madrugada del aniversario del fallecimiento del ancestro. 
Sije -ritos estacionales realizados por ancestros a fallecidos hace cinco o más generaciones (por lo general realizados anualmente en el décimo mes del calendario lunar).




Sus pinturas al óleo a menudo revelan retratos desvanecidos de individuos o un grupo de personas cuyas únicas características distintivas consisten en la ropa que llevan. El traje tradicional coreano Hanbok es la única pista que nos puede llevar a adivinar la nacionalidad del sujeto. Aparte del disfraz, hay indicios que podrían ayudarnos a identificar la personalidad.


Helena Parada Kim. Yujin, 2015.


Helena Parada Kim. The Dead Man, 2016.

La ambigua identidad del artista y los sujetos de su lienzo también sirven como una metáfora de la Corea del Sur de hoy, sociedad donde los valores tradicionales están perdiendo terreno y el estilo de vida predominante es moderno.
 

H. Parada Kim. Sonae 2015.




Helena Parada Kim usa fotografías de miembros de la familia de su madre para producir su trabajo. Usando de familia retratos como fuente de inspiración para su obra pintada, transcribe cuidadosamente la textura rica y colorida de los elegantes hanboks que vio en los álbumes de su madre.
 

Helena Parada Kim. The Storyteller, 2016.


(Detalle)


(Detalle)

Las figuras femeninas adornadas con estas ricas y delicadas prendas fascinan a la artista, que nunca ha conocido a ellos en persona. Pintados con mucha atención y cuidando los detalles de la ropa, pero con mucho menos detalle en los rostros.
La artista ha elegido darles consistencia a través de su identificación cultural en lugar de su existencia personal. Cada retrato lleva nombre como su título y sirve como un homenaje visual a la ascendencia del artista y las tradiciones y cultura coreana, como los trajes que encarnan la identidad de sus sueños.
 


 






















(Detalle)


Doljabi, el termino "dol" es utilizado cuando los bebés cumplen un año de haber nacido. Esta fiesta se debe a que, antiguamente en Corea, el índice de mortalidad infantil era alto porque la medicina aún no había avanzado. El hecho de que los bebés superasen el primer año de vida significaba un gran logro y se festejaba con una gran fiesta. Aunque en la actualidad la tasa de mortalidad infantil ha disminuido al nível de los países avanzados, las tradiciones de festejar el primer año se siguen manteniendo.
 
 


 El "Doljanchi" es uno de los principales festejos de cumpleaños. Se lleva celebrando desde la antigua época de los reinados, en la que también lo celebraban con grandes fiestas. Se presentaban gran variedad de juguetes, se recibían mensajes de felicitación de los súbditos, los nobles repartían "ttoka" (tortas de arroz) a los plebeyos, y , en algunos casos, se liberaba a los presos.
 



Se viste al bebé, que cumple el primer año, con un lindo traje de "Hanbok" y se prepara la gran mesa con todos los platos deliciosos. El acto del "Doljabi" consiste en que se coloca al niño delante de una mesa con una variedad de artículos, incluyendo hilo, dinero, granos, un pincel para escribir, un libro, un arco, etc.; se dice que el artículo que el bebé agarra predice su destino. Es el momento más interesante del festival.

 

lunes, 9 de abril de 2018

Sorolla y la moda. Museo Thyssen-Bornemisza







La exposición Sorolla y la moda, que se celebra conjuntamente en las salas del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y en as del Museo Sorolla, analiza la presencia de la moda en la obra del pintor valenciano, en particular en los retratos femeninos que realizó entre los años 1890 y 1920.
 



"Mándame de vuelta de correo las medidas de tu cuerpo saleroso y de tu pie, pues he visto zapatos muy bonitos. Si quieres compre un abrigo de piel como el de María para Elena, mándame las dimensiones. No te enfades pues sabes esto es lo que me da más gusto, y la única cosa que más quiero es a vosotros y a mi pintura."

Carta de Sorolla a Clotilde, 22 de octubre de 1909




Sorolla observador atento de la moda y perfecto cronista de los cambios que se producen en la indumentaria del fin de siglo, recoge en sus retratos un evocador desfile de vestidos, joyas y complementos que él convierte en pintura exquisita y vivaz.














Pamela (1905-1910) Paja, terciopelo de seda, tafetán de seda, encaje, fibras vegetales y algodón. Palais Galliera, Musée de la Moda de la Ville de París

(Detalle)


Sorolla íntimo

La familia fue uno de los pilares más sólidos de la vida del pintor. Su importancia se revela en sus numerosas representaciones del ámbito familiar y de la vida cotidiana, tanto en imágenes de grupo como en los afectuosos cuadros de sus hijos y sobretodo en los retratos, refinados y bellísimos, que a lo largo de toda su vida realizó a su musa, su mujer Clotilde. 
En sus inicios como pintor, y hasta que adquiere cierto renombre, estos le sirven como tarjeta de presentación para atraer a una creciente clientela que los ve expuestos en su casa y taller, así como en sus exposiciones.
 

Joaquín Sorolla. Retrato de María Lorente, 1905.


Antonia Montesinos. Traje de novia,1907. Crepé de seda y encaje

(Detalle del vestido)


Joaquín Sorolla. Mrs. L.Nelson Morris con sus hijos (1911). Julia Virac. Vestido Dress (1910-1915

"Estoy haciendo ahora los retratos de los reyes y me tienen metido en palacio toda la mañana; están muy amables y espero que tan buena acogida dará el resultado que deseo; el traje de la reina es una cosa estupenda y rica."


Joaquín Sorolla. La reina Victoria Eugenia, 1911


Joaquín Sorolla. Retrato del rey Alfonso XIII y su madre la reina Mª Cristina (1901)



(Detalle)


Charles F. Worth. Vestido de baile (1896-1897)

El retrato de sociedad

Sorolla recibió frecuentes encargos para retratar no solo a miembros de la burguesía y la aristocracia, sino incluso también de la realeza española. También retrató a destacadas personalidades de la sociedad americana que conoció duerante sus viajes a Estados Unidos. En estas obras describe y descubre el "alma" de una élite, su forma de ser y, sobre todo, su deseo de ser conocida como tal. Algunas de estas pinturas  reproducen fielmente la moda finisecular, de corte más clásico y algo nostálgica del pasado, al tiempo que otras se hacen eco de la más absoluta modernidad y de las nuevas tendencias en el vestir.

domingo, 8 de abril de 2018

Monasterio de Piedra




800 años Monasterio de Piedra






"El agua marca el camino"




Monasterio de Piedra Post-Císter

En 1835 tuvo lugar la exclaustración de los monjes. Aquel año D. Juan Álvarez de Mendizábal, ministro de la reina Isabel II, expropia las tierras del clero regular para venderlas en subasta pública y llenar las arcas del Estado, el cual estaba empobrecido (desamortización).
En 1840 la Santa Sede levantó el veto a los católicos para adquirir bienes procedentes de la desamortización. Compra la finca del monasterio Don Pablo Muntadas Campeny. La actividad inicial del monasterio fue agricola-ganadera, siendo actualmente su extensión de 1400 hectáreas.


Gruta de La Bacante











Cascada Caprichosa (1900)

 
Los Vadillos (principios siglo XX)




El bosque de ribera,una comunidad de las orillas. En las vegas situadas junto a los ríos y lagos, se establece un denso bosque de ribera, formado por distintas especies. Estas se instalan más o menos próximas a la orilla, según su tolerancia a las condiciones de encharcamiento del suelo. En las zonas siempre encharcadas viven los sauces, más lejos de la orilla, en zonas influidas por el nivel de agua freática (corrientes subterráneas) se instalan los chopos; y los niveles superiores están colonizados por olmos.






















Juan Federico Muntadas Jornet, hijo de Don Pablo Muntadas, se enamoró de aquel fabuloso paisaje, reestructuró, añadió caminos y efectuó plantaciones.
En 1860 descubrió e hizo accesible al público la Gruta Iris, ejemplo de fenómeno kárstico.
En 1867 creó el primer Centro de Piscicultura de España, naturalizado en aguas del río Piedra la trucha común y el cangrejo ibério.
En 1868 el Monasterio de Piedra tenía una actividad turística, agricola, ganadera y piscícola.
En 1886 el señor Muntadas, consciente de la responsabilidad del Estado en la conservación de la riqueza piscícola, le ofreció en arriendo la piscifactoría del Monasterio de Piedra, que pasó a ser durante años la Piscifactoría Central de España. La piscifactoría cesó su actividad en 2016, estando gestionada desde ese momento por el Gobierno de Aragón. Las perspectivas de futuro pasan por una rehabilitación del espacio con el fin de recuperar el patrimonio histórico que suponen las instalaciones de la piscifactoria. Se está trabajando, desde el propio Monasterio de Piedra, en la posibilidad de realizar una producción artesanal sin ánimo de lucro y también en la posible musealización del entorno.



















En 1945, mediante Decreto del Ministerio de Educación, se declara el parque del monasterio "Paisaje Pintoresco Nacional".

El Parque del Monasterio de Piedra destaca dentro del entorno semiárido de los paisajes circundantes. Acoge bosques de ribera, uno de los ecosistemas de mayor riqueza biológica, donde se encuentran muchas especies de animales y plantas en un espacio relativamente reducido. las tareas que se están desarrollando tienen como objetivo conservar los ecosistemas.
El 16 de febrero de 1983 es declarado el monasterio "Monumento Histórico Artístico Nacional".
En 2009 el Monasterio de Piedra es declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Monumento. Esta denominación incluye tanto el monasterios como las construcciones intramuros más recientemente levantadas para las necesidades de gestión turística de este espacio. De esta forma, desde el departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, se completa la declaración de 1983 de como Monumento Histórico Artístico de carácter nacional y se delimita la zona de protección que incluye el edificio y el área dentro de la muralla.
El 27 de enero de 2010, se modifica la declaración de Paraje Pintoresco por la de Conjunto de Interés Cultural, en la categoría de Jardín Histórico.
El Monasterio de Piedra es uno de los parajes más espectaculares de Europa y uno de los lugares más visitados de Aragón. En 2011 es galardonado con la Medalla al Mérito Turístico por el Gobierno de Aragón.
 


















El complejo turístico Monasterio de Piedra combina historia, naturaleza y relax en un mismo espacio. A través de su Parque, el Monasterio Cisterciense del siglo XIII. el Hotel, su Spa y sus restaurantes:Reyes de Aragón y Piedra Vieja, el visitante puede disfrutar de una estancia singular.
En 2016 recibió el galardón "Empresa hostelera embajadora del turismo de Aragón", premio otorgado por la Confederación de Empresarios de Hostelería en colaboración con Turismo de Aragón. Con el fin de rehabilitar el complejo monacal, ya en 1995 se emprendieron las primeras obras de conservación con el saneamiento, recuperación de la piedra y consolidación del edificio, en el Claustro y otras dependencias.
 


 




Laguna del Espejo













En 2018 el Monasterio de Piedra conmemora su efeméride más importante, los 800 años (1218-2018) de la ceremonia de Translación y ocupación física de los monjes de los edificios del Monasterio que se habían estado construyendo desde su llegada.




...Lo extraño es
 que no sólo lleve afuera,
otra lluvia enigmática y sin agua
nos toma de sorpresa 
y de sorpresa llueve en el corazón,
 llueve en el alma.
                                         Mario Benedetti
                                                                   Fragmento del poema Lluvia