lunes, 16 de enero de 2017

El barco ebrio y otros poemas. Arthur Rimbaud (1854 - 1891)



Nuestra causa es un secreto dentro de un secreto, el secreto de algo que permanece velado, un secreto que sólo otro secreto puede explicar, es un secreto sobre un secreto que se satisface con otro secreto. (J' far-al Sâdiq, sexto Imán)





Jean Nicolas Arthur Rimbaud (Charleville, 1854 - Marsella, 1891). Poeta francés, adscrito unas veces al movimiento simbolista, junto a Mallarmé, y otras al decadentista, junto a Verlaine. Destacó pronto en el colegio por su precocidad. En septiembre de 1870 se fugó de casa por primera vez.

Verlaine, a quien había enviado algunos poemas, le invitó a París. rimbaud llegó con un poema, "El barco ebrio", quizás la mayor expresión de su genio visionario, que impresionó profundamente a su anfitrión. Rimbaud y Verlaine iniciaron rápidamente una tormentosa relación sentimental. En París, se integró enseguida en el círculo literario del club zutista y escribió el Album zutique.
 


 Autor: Arthur Rimbaud
Título original: Poésies - Illuminations - Une saison en enfer

Traducción: Carmen Morales & Claude Dubois
Ilustraciones: Alicia Martínez

Editorial: Nórdica Libros, S.L. 
Edición 2010

Edición bilingüe
Nº de páginas: 138
 



Sensación

En las tardes azules de verano, iré por los senderos,
picoteado por el trigo, a pisar la delicada hierba:
soñador, sentiré su frescor entre mis pies,
dejaré al viento bañar mi cabeza desnuda.

No hablaré, nada pensaré:
mas, el amor infinito me subirá hasta el alma,
me iré lejos, muy lejos, cual bohemio,
por la Naturaleza,-feliz como una mujer.
                                                                        (Marzo, 1870)


         

 El mal

Mientras los escupitajos rojos de la metralla
silban todo el día por el infinito del cielo azul;
y escarlatas o verdes, cerca del Rey que de ellos se mofa,
caen como plomo bajo el fuego los batallones;

mientras una locura espantosa tritura
y reduce a cientos de millares de hombres a un montón de humo;
-¡pobres muertos! en verano, en la hierba, en tu gozo,
¡Naturaleza! ¡Oh, tú que a estos hombres concebiste con santidad...!

-Existe un Dios, que se ríe de los manteles adamascados
de los altares, del incienso, de los grandes cálices de oro;
que con el arrullo de hosannas se duerme,

y se despierta, cuando unas madres, recogidas
en la angustia, y llorando bajo sus viejas tocas negras,
le dan una perra gorda liada en su pañuelo.
 

 

 Soñando para el invierno

En invierno, viajaremos en un pequeño vagón rosa
con cojines azules.
Estaremos bien. Un nido de besos locos descansa
en cada rincón mullido.

Cerrarás los ojos, para no ver, por la ventana,
gesticular a las sombras de la noche,
esas rabiosas monstruosidades, populacho
de demonios negros y de lobos negros.

Después sentirás tu mejilla rasguñada...
Un besito, cual loca araña,
te correrá por el cuello...

E, inclinado la cabeza, me dirás: "¡Busca!"
-y nos tomaremos el tiempo de encontrar a ese animalito,
tan viajero... 
                                                    (En un vagón, 7 de octubre del 70)



 

El durmiente del valle

Existe un hoyo de verde donde canta un río
que alocadamente cuelga en las hierbas jirones
de plata, donde el sol, desde la montaña altiva,
luce: un pequeño valle que espuma rayos.

Un joven soldado, la boca abierta, la cabeza desnuda
y la nuca bañada en el fresco berro azul,
duerme; tendido en la hierba, bajo las nubes,
pálido en su lecho verde en el que llueve la luz.

Con los pies entre los gladiolos, duerme. Sonriendo
como sonreiría un niño enfermo, echa una cabezada:
Naturaleza, acúnalo cálidamente: tiene frío.

Los perfumes ya no estremecen su nariz;
duerme al sol, la mano sobre su pecho
tranquilo. tiene dos agujeros rojos en el costado derecho.
                                                                                         (Octubre de 1870)






El barco ebrío
                                                        (Fragmento) 

Cuando iba bajando por los impasibles Ríos,
sentí que ya no me guiaban los sirgadores:
unos Pieles-Rojas gritones que habían tomado por diana
tras clavarlos desnudos en postes de colores.

Carguero de trigo flamenco o de algodón inglés,
todas las tripulaciones me eran indiferentes.
Cuando aquel alboroto acabó con mis sirgadores,
los Ríos me dejaron ir donde yo quería.

El pasado invierno, yo, más sordo que el cerebro de un niño,
¡corrí por las furiosas corrientes de las mareas!,
y las Penínsulas, por el mar desgajadas,
no han conocido caos más triunfal.

La tempestad bendijo mis desvelos marítimos.
¡Diez noches bailé, más ligero que un tapón de corcho,
sobre el oleaje, al que llaman eterno embrollador
de víctimas, sin añorar el necio ojo de los faros!

  

 
La teoría social de la conspiración...es una consecuencia de la desaparición de Dios como punto de referencia, y de la consiguiente pregunta: "¿Quién lo ha reemplazado?". (Karl Popper) 



 

jueves, 12 de enero de 2017

Sm;)e. Rubén Turienzo




El optimista es el realista que siempre ve una salida.
 



La vida es demasiado seria para no vivirla con una sonrisa. 

 


Título: Smile El arte de la actitud positiva
Autor: Rubén Turienzo

Alienta Editorial S.L.U. (Grupo Planeta)  
Edición 2013 
Nº de paǵinas: 182 




Al pasado cariño y respeto, al presente entrega y compromiso, al futuro ilusión y optimismo.

martes, 10 de enero de 2017

Escenas de la vida cotidiana.


Adriaen van Ostade

Interior de un hogar campesino. Van Ostade, 1668

 Escenas de la vida cotidiana, producto y reflejo de una sociedad con un desarrollo y una estructura únicas en el contexto europeo del siglo XVII, la denominada "pintura de género" una de las más notables y singulares aportaciones de la nutrida generación de artistas holandeses que con sus magníficos trabajos hicieron que aquel siglo haya pasado a la historia del arte como la Edad de Oro de la pintura holandesa.
 

Gerard ter Borch.

Muchacha picando cebollas. Gerrit Dou, 1646.

 Gerrit Dou, nacido en Leiden, pupilo de Rembrandt y pintor de un escepcional preciosismo, Dou se especializó en pinturas de pequeño formato en las que la pincelada se hace prácticamente invisible.
 

La lección de música. Johannes Vermeer,h. 1660-62.

Gabriël Metsu

Un patio de Delf por la tarde. Pieter de Hooch.

Pieter de Hooch.

Una mujer arreglándose, 1663. Jan Steen.

domingo, 8 de enero de 2017

Los amigos de Eddie Coyle. George V. Higgins (1939 - 1999)


Robert Mitchum.The Friends of Eddie Coyle, 1973. 

George V. Higgins nació en Stockton (Massachusetts) en 1939. Estudió en el Boston College y en la Universidad de Stanford. Después de unos primeros años dedicado al periodismo, se graduó en Derecho y ejerció como fiscal y abogado, carrera que compaginó con la de escritor y docente en la Universidad de Boston y el Boston College. Durante siete años trabajó para el gobierno en  la lucha contra el crimen organizado en la zona de Boston, actividad de la que sacaría inspiración para muchas de sus novelas. En 1970 publicó Los amigos de Eddie Coyle, que sería la primera de veintisiete novelas, y también la que le dio más fama y prestigio. En 1973 fue adaptada al cine por Peter Yates con Robert Mitchum en el papel de Eddie Coyle.



Autor: George V. Higgins
Título original: The Friends of Eddie Coyle

Prólogo: Dennis Lehane
Traducción: Montserrat Gurguí y Hernán Sabaté

Libros del Asteroide S.L.U.
Edición: 2011
Nº de páginas: 193




En el Boston de finales de los sesenta las actividades de la mafia y los Panteras Negras son dos de las cuestiones que más preocupan a la policía. Eddie Coyle, un delincuente de poca monta con buenas conexiones, se enfrenta a una condena de tres años por contrabando y su única oportunidad para evitar la cárcel es entregarle a la policía un pez gordo. ¿A quién de los pistoleros, matones y ladrones que conoce delatará?

Una novela negra que cambió las reglas del juego de los últimos cincuenta años. Posiblemente sea también una de las cuatro o cinco mejores novelas negras jamás escritas.
  

domingo, 1 de enero de 2017

El licenciado vidriera. Miguel de Cervantes




Las novelas ejemplares tuvieron en España, durante el siglo XVII, mayor aceptación aún que la inmortal novela cervantina. Veintitrés ediciones, una tras otra, se hicieron de ellas. Se comentaron hasta la saciedad, se vivieron y se imitaron.
La primera edición de las Novelas ejemplares, hecha en papel de la tierra (es decir, en papel nacional), fue impresa probablemente por los frailes cartujanos del Paular y debió salir al público hacia finales de agosto de 1613.
 





Autor: Miguel de Cervantes
Título: El licenciado Viriera y otras Novelas ejemplares

Prologo: Luis Rosales
Edición y notas: Inmaculada Ferrer

Salvat Editores, S.A.
Nº de páginas: 317
El licenciado Vidriera
La gitanilla
La ilustre fregona
El casamiento engañoso
Novela y coloquio que pasó entre Cipión y Berganza








(...) ¡Oh pícaros de cocina, sucios, gordos ylucios, pobres fingidos, tullidos falsos, cicateruelos de Zocodover y de la plaza de Madrid, vistosos oracioneros, esportilleros de Sevilla, mandilejos de la hampa, con toda la caterva inumerable que se encierra debajo deste nombre pícaro ¡Bajad el toldo, amainad el brío, no os llaméis pícaros si no habéis cursado dos cursos en la academia de la pesca de los atunes. ¡Allí, allí, que está en su centro de trabajo junto con la poltronería! Allí está la suciedad limpia, la gordura rolliza, la hambre prompta, la artura abundante, sin disfraz el vicio, el juego siempre, las pendencias por momentos, las muertes por puntos, las pullas a cada paso, los bailes como en bodas, las seguidillas como estampa, los romances con estribo, la poesía sin aciones. Aquí se canta, allí se reniega; acullá se riñe, acá se juega, y por todo se hurta. Allí campea la libertad y luce el trabajo; allí van , o envían muchos padres principales a buscar a sus hijos, y los hallan; y tanto sienten sacarlos de aquella vida como si los llevaran a dar muerte.
 Pero toda esta dulzura que he pintado tiene un amargo acíbar que la amarga, y es no poder dormir sueño seguro sin el temor de que en un instante los trasladen de Zahara a Berbería...(La ilustre fregona, pág. 152-53)
    


sábado, 10 de diciembre de 2016

Comedias de Aristófanes


Los caballeros

La paz

Las avispas

Pluto



Autor: Aristófanes
Título: Comedias
Traducción: R. Martinez Lafuente

Prometeo Sociedad Editorial
Tomo II
Nº de páginas: 232
Edición 1980 

 


Los caballeros

 De todas las comedias de Aristófanes, esta es la que dió más fama a su autor en vida y la que apasionó con mayor vehemencia al público.
 Los caballeros es una comedia política, dirigida toda ella contra el demagogo Cleón, al que designa con el apodo de Paflagonio. Para los atenienses que podían entender todas las alusiones debió ofrecer un interés muy vivo. Nosotros no podemos apreciar Los caballeros del mismo modo, pues por grande que sea la erudición del lector moderno, es imposible comprender muchos rasgos satíricos que debieron hacer las delicias de los contemporáneos.
 Aparte de su mérito como comedia política Los caballeros representa un gran rasgo de valor en la vida de Aristófanes. Su enemigo Cleón era muy popular y querido por las masas democráticas de Atenas. El poeta solo podía contar con el apoyo de la aristocracia o de los caballeros, a los que alagaba en su obra. Los artistas que fabricaban las máscaras para las representaciones se negaron a hacer la de Cleón. Ningún actor quiso encargarse de parodiar a este orador democrático. Pero Aristófanes, sin máscara y con la cara embadurnada, salió a representar este peligroso papel.
 Como el pueblo ama siempre los rasgos de audacia, aclamó al poeta, concediéndole el primer premio, honor que no había alcanzado con sus obras anteriores.
 Los caballeros se representó en 425 (a. de J. C.) durante las fiestas Leneas, poco después de la victoria de Pilos.



 
 La Paz

 La paz se representó en 420 (antes de J.C.), año 13 de la guerra del Peloponeso, obteniendo el segundo premio en el certamen.
 Como en Lysistrata y Los acarníenses, el poeta se propuso demostrar al pueblo los horrores de la guerra y la necesidad de la paz.
 

 
Las avispas

 Aristófanes escribió Las avispas para satirizar la afición de los atenienses en mezclarse en pleitos y tribunales y al deplorable estado que se encontraba la administración de justicia durante los primeros años de la guerra del Peloponeso. Todos los atenienses mostraban una furia por litigar, juzgar y perorar en público. Los campesinos refugiados en Atenas, huyendo de la guerra, buscaron un modo de vivir en la profesión de juez, manteniendo su miseria con los tres ébolos que el estado pagaba por sesión. Fácil es adivinar con que facilidad se vendían estos jueces a los litigantes.
Las avispas se representó un año después de Las nubes, el 423 (antes de J.C.), noveno año de la guerra del Peloponeso. Es de notar la humildad con que habla Aristófanes de su persona en la Parábasis de esta obra, cuando en otras aprovecha el momento para tributarse soberbios elogios.
 


Pluto

 En esta comedia como en La asamblea de las mujeres trata Aristófanes de la desigualdad e injusta distribución de las riquezas. su protagonista es Pluto, el dios del oro, que está ciego y distribuye sus bienes al azar.
Pluto se representó en dos épocas distintas: la primera vez en 409 (antes de J.C.) y la segunda en 399 (antes de J.C.), con el nombre de un hijo de Aristófanes.